De la Descarbonización a los Centros de Datos
Desde que se desmanteló la central de Andorra ha sido recurrente hablar o escuchar hablar en el bajo Aragón histórico de transición energética hacia un modelo de renovables que ayudara a la descarbonización de la economía, que sirviera para la lucha contra el cambio climático y que generara una trasformación económica con la creación de nuevos empleos.
Para conseguir este objetivo se empezaron a diseñar y publicitar numerosos parques eólicos y fotovoltaicos distribuidos por toda la provincia de Teruel y por todo Aragón, se sacaron a información pública los parques vinculados al Nudo Mudéjar y los que afectaban al Matarranya, el Maestrazgo, Sierra de Albarracín, Sierra de los Caballos, Majalinos, y un largo listado que desde luego iba muchos más allá de las necesidades energéticas de toda la provincia, pero incluso de toda la Comunidad autónoma, pues sólo con los proyectos en marcha en Teruel se podía cubrir la demanda eléctrica de toda la Comunidad. Cuando esos parques se asociaban a líneas de evacuación que iban hacia Cataluña, País Vasco y Comunidad Valencia se vio claro que su consumo no se ligaba a los territorios próximos, sino que era para satisfacer a comunidades con mayores necesidades energéticas, que es muy legitimo y solidario.
Las Comunidades autónomas vecinas y destinatarias de la energía producida en varios parques de Teruel dijeron que era una auténtica barbaridad esas líneas tan largas y apelaron a la soberanía energética como modelo a seguir, que sería mejor y mas sostenible producir en proximidad y dentro del territorio de las mismas. Ya no tenían ningún sentido muchos de los parques eólicos y fotovoltaicos, pues además la creciente oferta estaba muy por encima de la demanda energética de todo el Estado Español y estaban prácticamente cumplidos los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC).
Para sorpresa de algunos, la mayoría, pero no de los promotores, que lo tenían planeado y marcado entre sus objetivos, muchos de esos proyectos se vincularon a Centros de Datos, que como definió alguien poco técnicamente son como cajas de zapatos enormes llenas de otras más pequeñas en las que se almacena todo aquello que decimos está en la Nube y alimenta las consultas de internet y de la Inteligencia Artificial (IA). Cajas llenas de “gatitos” y fotos para el recuerdo, que nunca volverán a ser vistas.
En Aragón están proyectados unos 30 y las necesidades energéticas de los mismos son muy elevadas, pues están todo el día encendidos y procesando datos, por lo que llegarían a consumir cinco veces la energía que se está consumiendo actualmente en toda la comunidad de Aragón. La mayoría de ellos estarán ubicados en el corredor del Ebro y cercanos a Zaragoza, excepto uno en Escatrón ligado a la central de ciclo combinado y otro en Huesca. Por lo tanto toda la riqueza se vuelve a concentrar en la capital de Aragón y los territorios periféricos se destinan a las infraestructuras industriales que generarán la electricidad necesaria para el mantenimiento. Siempre el mismo esquema.
Se nos contó la historia de la necesidad de transición a las renovables por la salud del planeta, cosa que sigue siendo mas necesaria y urgente, pero se estaba pensando en especular y sacar el máximo beneficio con la implantación de parques que abastecieran de energía a centros de datos de empresas multinacionales que además controlarán el mundo, pues la información y los datos son un arma de poder y dominio.
Me gustaría dejar claro que las renovables son necesarias de forma distribuida y en manos de la ciudadanía, que la lucha contra el cambio climático es imprescindible y urgente, pues nos jugamos la salud del planeta, que es también la de la especie humana, y que los megaproyectos lo que buscan es el beneficio rápido y poder de control en manos de unos pocos.
Otro día hablaremos del consumo de agua de estos Centros de datos y de las necesidades hídricas de Aragón, que parece se han olvidado de golpe, pues energía y agua van ligados a esas enormes “cajas de zapatos” y su funcionamiento.
Artículo de opinión para la revista Compromiso y Cultura, de Alcañiz.
Javier Oquendo
Plataforma a favor de los paisajes de Teruel

