Pacto de podredumbre
Jorge Azcón ha afirmado recientemente sobre las pesquisas de la UCO en Forestalia que «es una investigación por la tramitación hecha en el Ministerio no en la consejería» y que «si hubiese irregularidades o si la Guardia Civil viniese a la comunidad, colaboraríamos para que se esclareciesen los delitos». Si es un reto, que lo dé por perdido. Si pretende jugar al despiste, es un pésimo jugador: uno de los principales indicios son los informes contradictorios e injustificados que llegaban al MITECO desde el gobierno aragonés.
Dosieres aparte, el INAGA gestionó numerosos proyectos de Forestalia en Aragón, trámites que contienen tantos elementos sospechosos como las declaraciones de impacto ambiental competencia del MITECO y que han merecido la atención de la UCO, dado que, parece ser, fueron realizadas por la propia empresa. Hace un par de años, justo en la anterior campaña electoral, la prensa denunciaba algo como lo que ha saltado a los titulares estos días: evaluaciones ambientales «externalizadas» desde el INAGA a consultoras relacionadas con Forestalia.
Hablemos de uno de los casos sobre los que Azcón debería dar explicaciones.
Majalinos es una sierra con un valor medioambiental altísimo a pesar del incendio que sufrió en 2009 y del que se va recuperando. También es el emplazamiento de un macroproyecto eólico de Forestalia, compuesto por cinco centrales cuyo estudio se fragmentó de forma ilegítima en otras tantas evaluaciones ambientales competencia del INAGA. Que se trata de un único proyecto es tan evidente que los aerogeneradores de unos parques se intercalan con los de otros. De hecho, durante la tramitación hubo un intercambio de aerogeneradores entre centrales supuestamente independientes. A la administración aragonesa esos detalles no le llamaron la atención.
Otro aspecto que no se le pasó por alto a nadie, excepto al INAGA en la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), es que tres aerogeneradores se sitúan enfrente de uno de los emblemas geológicos y paisajísticos de Aragón: los Órganos de Montoro, espacio protegido con la categoría de Monumento Natural. Son máquinas de 200 metros de altura, no hay dios ni medida correctora que disimule el equivalente a tres rascacielos de 60 pisos emplazados en una cima. Los ayuntamientos de varios de los municipios afectados han manifestado que no quieren esas centrales, pues afectan a un enclave muy querido.
El expediente de este macroproyecto esconde otros cadáveres en el armario. Por ejemplo, el informe negativo del Servicio Provincial de Industria de Teruel. En 63 folios expone con detalle las causas y razones para esa calificación. Este documento no es determinante, pero la autorización del Departamento de Industria oculta la calificación negativa del Servicio Provincial y, además, no motiva las razones por las que se separa de la misma, cuando esta discrepancia exige una motivación reforzada en la resolución. Por cierto, señor Azcón, esto sucedió en 2024. ¿Le ha comentado algo al respecto su directora general, la señora Yolanda Vallés?
Las fantasías administrativas del gobierno de Azcón con estas centrales no acaban ahí. En octubre de 2023 el BOA publicó la modificación radical de uno de los proyectos, pero convalidándole la DIA obtenida meses antes, algo contrario a la legislación. En julio de este año se repitió el esquema con otro de los parques, en teoría una reforma para cumplir con los requisitos de su DIA. Sin embargo, los cambios eran sustanciales y obligaban a una nueva evaluación ambiental (por ese motivo se sacaban a información pública). La realidad es que no había ningún tipo de estudio de impacto ambiental ni por supuesto se evaluó.
Es todo tan inexplicable que, visto el interés de la UCO por Forestalia, nos podemos imaginar qué significa.
Las sospechas de corrupción en torno a Forestalia emergieron en la anterior campaña electoral. La diferencia con lo que ocurre hoy es que no pasaron de los medios de comunicación porque la UCO aún no se había manifestado. Azcón tuvo la oportunidad de cortar por lo sano en la comisión de investigación que organizó y en la que estos asuntos salieron a la luz, pero no lo hizo. Optó por el pacto de sangre con su antecesor en el Pignatelli y con el amo de la empresa madrileña Forestalia. Habrá quien diga que es propio de estadistas, pero la verdad es que la podredumbre de la época de Lambán se proyecta sobre su gobierno.
Ivo Inigo y Javier Oquendo. Artículo de opinión.
Plataforma a Favor de los Paisajes de Teruel

Sierra de Majalinos vista desde el Maestrazgo.
Foto: Paisajes de Teruel
LA NOTICIA EN LOS MEDIOS
- 05/01/2026 ARAINFO Pacto de podredumbre
- 17/01/2025 DIARIO DE TERUEL

