La Plataforma ha puesto a disposición pública en su web https://paisajesteruel.org/ las alegaciones, recién presentadas, al proyecto eólico Clúster Maestrazgo de Forestalia, que afecta a las comarcas turolenses de Maestrazgo y Gúdar-Javalambre, en los términos municipales de Mosqueruela, Puertomingalvo, Villarluengo, Tronchón, Mirambel, Cantavieja, La Iglesuela del Cid, Fortanete, Cañada de Benatanduz y Valdelinares.

Paraje de La Capellanía, en Fortanete, con una torre anenométrica al fondo, donde iría una de las centrales eólicas
del Cluster Maestrazgo de Forestalia

El proyecto analizado

Para la valoración de la documentación presentada por Forestalia se han tenido que examinar los proyectos correspondientes a los 22 parques, 10 subestaciones transformadoras (SET), 14 líneas de alta tensión (LAT) que junto al proyecto fotovoltaico presentado recientemente suponen 49 proyectos diferentes, que reúnen 981’83 MW y comportan 173’764 Km de LAT con 709 apoyos y 327 km de pistas, millones de metros cuadrados de desbroces y movimientos de tierra, afectando de forma directa a 3.930 parcelas y no menos de 890 hectáreas de superficie decapada o deforestada, si bien, según el promotor, las poligonales de los eólicos ocupan 70.000 ha.

La gran cantidad de documentación presentada, con un total de 44.672 páginas, muy desordenada y mal presentada, con numerosos datos erróneos, y el escaso tiempo dado por la administración competente, han dificultado considerablemente el derecho a la participación pública real que por ley tenemos todos las y los ciudadanos. Hubiese sido de desear haber contado con más tiempo para poder analizar con mayor profundidad toda la documentación y así se ha solicitado en las propias alegaciones.

El alcance de las alegaciones

Para su elaboración se ha contado con varias personas del territorio afectado y expertos que han desarrollado su actividad científica en el mismo. Los textos sacan a la luz numerosos errores, falsedades y omisiones, que la empresa Forestalia ha presentado en el proyecto, todo con la intención de colaborar, facilitar y ayudar a la administración competente en su resolución, que no podrá ser otra que una Declaración de Impacto Ambiental negativa, tal y como se ha solicitado en las propias alegaciones.

A lo largo de las 338 páginas de las alegaciones se hace referencia a diversos temas, tales como los errores en el propio trámite, la más que dudosa viabilidad del proyecto, el cuestionamiento de un estudio real del recurso eólico, la valoración de alternativas al proyecto o los impactos relacionados con los movimientos de tierras. También se alude a los lugares de interés geológico, el Geoparque del Maestrazgo, el Parque Cultural, afecciones a la hidrogeología, a la riqueza florística única en el mundo, a lepidópteros, quirópteros, aves, al patrimonio geológico, cultural, arqueológico, de senderos y al paisaje, o las afecciones a otras actividades que se vienen desarrollando en el territorio,  entre otros. Se añaden además, numerosos planos.

Apoyo científico y ciudadano

Las alegaciones cuentan con el respaldo de más de 90 personas del ámbito científico y cultural, de campos de conocimiento de muy diversas disciplinas y de reconocido prestigio dentro y fuera de Aragón. 

A toda la documentación presentada se adenda la importante muestra de apoyo de la población: más de 5.500 firmas que se  recogieron durante una semana, poniendo mesas en los pueblos afectados directamente por las instalaciones de esta gran fábrica de energía eléctrica, y también en pueblos vecinos que se sienten igualmente dañados.

Algunas irregularidades detectadas

Al analizar los proyectos se encuentran diversas anomalías. La primera que llama la atención es que existen afecciones a los términos municipales de Cañada de Benatanduz y Valdelinares, cosa que no se comunicó a dichos municipios.

Otras destacadas son la ausencia de alternativas reales al proyecto; la ausencia de análisis de impactos acumulativos a la Red Natura 2000, fuertemente afectada, siendo que 14 de las 22 centrales se encuentran íntegramente dentro de esta red, y que el resto supondría una afección directa a las especies de fauna que ésta protege; unos estudios de avifauna y quirópteros que no corresponden a los proyectos presentados e incluso la ausencia de estos estudios en alguna central eólica.

No consta ninguna partida del proyecto destinada a que, una vez concluida la vida útil de los aerogeneradores, se proceda a su desmantelamiento y la recuperación de las características originales del entorno, y tampoco se han considerado los riesgos por accidentes graves o catástrofes como rayos, incendios forestales o tornados, incidentes que ocurren con mucha frecuencia en zonas de semejante altitud y exposición.

Estas son algunas de las muchas “ausencias” y errores apreciados en la documentación presentada por Forestalia.

Solicitud de planificación

La Ley 2/2011 de Economía Sostenible indica que los planes nacionales de ahorro de energía y planes de renovables deben contemplar medidas de orientación para impedir que se generen territorios saturados de renovables o la pérdida de suelos agrícolas y hábitats de especies. Aún no hemos visto dichas medidas.

Esta ley, al hablar de la planificación energética, indica que en los proyectos de generación y distribución de la electricidad se tendrá en cuenta, tanto por la iniciativa privada como por las decisiones políticas, “un adecuado equilibrio entre la eficiencia del sistema, la seguridad de suministro y la protección del medio ambiente”.  Pero no se ha encontrado esa planificación ni el estudio de dicho equilibrio.

Paraje de La Capellanía, en Fortanete, con una torre anenométrica al fondo donde iría una central eólica del Clúster Maestrazgo de Forestalia

Propuesta de la Plataforma

Desde la Plataforma se sigue insistiendo en la obligación legal de planificar tanto el recurso energético como los usos del territorio.

Son conscientes de la obligación de las administraciones en el fomento de la implantación de sistemas de producción de energías renovables, pero quieren recordar –también a las propias administraciones-, que existe la misma obligación y al mismo nivel de importancia, para con la preservación de la biodiversidad, en especial la protegida por la Red Natura 2000. El cambio climático, la conservación de la biodiversidad y de los recursos son varias caras del mismo problema.

No quieren que se olvide algo que se ha incluido en las alegaciones y a lo que se le presta una vital importancia: el respeto a los usos y actividades que actualmente se desarrollan el territorio, en especial la ganadería extensiva y el turismo de calidad, pero también otros como los aprovechamientos forestales, los cuales, tal y como la propia documentación del proyecto reconoce, se verán seriamente afectados, echando a perder los esfuerzos económicos que las diferentes administraciones y las personas con iniciativa, vienen realizando en los últimos años, luchando para que estos pueblos no mueran y haciendo de sus actividades una forma de vida digna, de calidad y compatible con el territorio heredado.

La Plataforma recuerda que las alegaciones tienen como fin la desestimación de este megaproyecto por sus terribles impactos en el medio y en el modo de vida de los pueblos, y propone abordar una planificación de los usos del territorio donde la generación de electricidad sea compatible con la calidad de vida en los pueblos. La llamada “generación distribuida”, así como los proyectos a menor escala, reducen impactos y posibilitan que ayuntamientos, polígonos, granjas o particulares participen directamente en la generación de su propia energía, aspectos recogidos en las medidas de adaptación a los efectos del cambio climático. La implantación de proyectos intermedios permitiría además atender la demanda de electricidad  en otras zonas,  siempre que se realice de una manera ordenada.

Lee las alegaciones completas aquí.

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