Red Eléctrica de España contra los pueblos de Teruel
Juan José Pérez, Gent del Matarranya
Ernesto Romeo, Movimiento Ciudadano Teruel Existe
Ana Cortés, Plataforma a Favor de los Paisajes de
Teruel
Ivo Inigo, Plataforma Aguilar Natural
19 de agosto del 2026
En fechas recientes Diario de Teruel realizó una entrevista al señor José-Ignacio Lallana, delegado en Aragón de Red Eléctrica de España (REE-Redeia), para hablar de los proyectos de esta corporación en la provincia de Teruel.
En opinión de las asociaciones Gent del Matarranya, Movimiento Ciudadano Teruel Existe, Plataforma a Favor de los Paisajes de Teruel y Plataforma Aguilar Natural, las palabras del representante de REE contienen incongruencias, medias verdades y ocultaciones con el objeto de deformar la realidad y justificar el expolio al que nos vemos sometidos los territorios de sacrificio en la denominada transición energética. El papel de REE resulta crucial en este proceso como encargada de transportar la electricidad que se genera en Teruel (y la que se pretende generar) hacia los grandes centros consumidores: Madrid y el litoral.
Es una falacia de presentar la línea Escatrón-La Secuita como una simple sustitución de otra ya existente de 220 kV. Atendiendo a los datos, REE propone una infraestructura con un nuevo trazado de doble circuito a 400/200 kV, de 181 km de longitud, que atraviesa 42 municipios, invade más términos municipales que la que se quiere sustituir y con una capacidad de transporte de hasta 3 GW. Dadas estas características, nos encontramos ante una autopista eléctrica de gran capacidad muy alejada de una mera sustitución técnica.
El señor Lallana se cuidó mucho de aclarar esta diferencia de magnitud, presentando la línea como una necesidad técnica, pero sin explicar su verdadera función estratégica. Es más, la planificación estatal no justifica por qué esta infraestructura es imprescindible en este corredor concreto.
Presentar la acción de REE como técnicamente imprescindible es una treta discursiva recurrente. Al igual que en el Matarranya, el corredor en el que se ha empeñado REE con la línea Mezquita-Platea no se justifica desde ningún punto de vista racional. El señor Lallana dice que su objeto principal es favorecer a la industria en la ciudad de Teruel y permitir la electrificación del ferrocarril. Sin embargo, estos objetivos son una cortina de humo.
La prioridad según la documentación oficial es facilitar la evacuación de energía renovable desde Aragón.
Si abastecer las necesidades locales fuera la preocupación primordial, la electricidad podría haber llegado desde cualquier otro punto hace mucho tiempo. Eso mismo solicitó el Gobierno de Aragón en consultas previas, valorar otras alternativas de corredor, cosa que REE no ha hecho jamás. El resultado es la traza más larga posible y con los mayores impactos ambienta les.
Lo más grave es que, es un proyecto con una Declaración de Impacto Ambiental caducada y cuya evaluación se fragmentó, puesto que el proyecto prosigue hasta Requena, en la provincia de Valencia, pero esa fracción de la auto-pista eléctrica se segregó en otra tramitación.
Esos mismos defectos se replican en la línea Escatrón-La Secuita. En la entrevista se manifiesta que el nuevo trazado reduce el impacto ambiental, sin embargo, el proyecto va a generar perjuicios significativos sobre el paisaje, la actividad agraria y la ordenación territorial, sin haber analizado alternativas reales, como exige la legislación, y en una evaluación ambiental fragmentada en varios expedientes, lo que impide analizar todos los impactos de la infraestructura. En concreto, no se valora adecuadamente la pérdida de conectividad ecológica, los efectos sobre especies protegidas y hábitats sensibles, y la afección a la ZEPA del Matarranya. REE evita mencionar que la línea facilita la evacuación masiva de renovables hacia Cataluña sin una justificación territorial clara.
La falta de sensibilidad ambiental trata disimularse por parte de la corporación con un discurso de progreso, cuando en realidad REE participa de un modelo nocivo a la hora de diseñar el desarrollo de las redes eléctricas. La premisa implícita es que la energía debe producirse en un medio rural ocupado por macro-proyectos renovables y transportada a los núcleos de gran consumo. Esto convierte a nuestras comarcas en lugares de sacrificio, pues se da la paradoja de que no se facilita la instalación de industrias o empresas junto a esas líneas de REE, que son solo de transporte. El ejemplo lo tenemos en la de Mezquita-Morella, sin ningún efecto positivo para el desarrollo de los territorios por los que pasa y con graves afecciones ambientales.
Frente a los impactos de sus proyectos, REE crea la apariencia de ser un actor respetuoso con los procedimientos y el territorio. Esa no es la experiencia de estas asociaciones. En la línea Platea Requena REE pretende incluir 17 km más de trazado que en su día no se evaluaron, modificación que obliga a una nueva Evaluación Ambiental ordinaria, cosa que no sucede en el trámite abierto hace unas semanas. Dentro de esta dinámica de falta de transparencia, diálogo y respeto por el territorio, REE ha ignorado las preguntas que se le han hecho a propósito de la caducidad de los permisos de acceso a la red de transporte eléctrico de macro-centrales renovables, peticiones a las que por ley la corporación está obligada a contestar. Su silencio la convierte en un engranaje más de la maquinaria de expolio y colonización energética a la que se pretende someter al Aragón rural.
Las compensaciones que REE ofrece a los municipios son genéricas y sin relación directa con los impactos. Por ejemplo, el señor Lallana afirma que REE modificó el proyecto de la línea Mezquita Platea, en concreto “el cruce del río Alfambra a solicitud de la administración ambiental para mejorar el proyecto en un entorno de chopo cabecero”. Es una forma inexacta de contar lo sucedido. El Gobierno de Aragón expuso que el cruce del río se producía en una zona que actualmente es un espacio natural protegido que no existía cuando se formuló la caducada Declaración de Impacto Ambiental, y que lo apropiado era realizar una nueva Evaluación Ambiental conforme dispone la ley. REE planteó el cambio al que se refiere el señor Lallana, a lo cual el Gobierno de Aragón, a través del Servicio Provincial de Teruel, expuso que seguía sin solventarse la necesidad de “reevaluar las afecciones ambientales consideradas en 2011, de acuerdo con las nuevas figuras de protección surgidas con posterioridad”. Esta es una verdad incómoda para REE que, como vemos, prefiere ocultar.
La mala fe, bajeza y ruindad de REE queda perfectamente retratada con su proceder con el ayuntamiento de Aguilar del Alfambra. El consistorio solicitó una variación puntual del trazado de la infraestructura para no afectar a las fuentes del pueblo, con uso social y ganadero. La respuesta de la multinacional fue que era imposible cambiar absolutamente nada debido a la judicialización del proyecto por Aguilar Natural. A las semanas se publicó en el BOE la modificación para cruzar el río Alfambra. Resulta que sí se podían hacer cambios a pesar de estar judicializado. El problema para la empresa era quién lo pedía, porque lo que pretendía era crear división social para acabar con la resistencia local a su proyecto. Afortunadamente REE no triunfó a la hora de enfrentar a la asociación con el ayuntamiento.
La opinión unánime de las asociaciones firmantes es que REE actúa con prepotencia, en perjuicio del territorio y sus habitantes, y con el único objetivo de garantizar la política extractivista que el Gobierno de España ha determinado para Teruel y el resto del Aragón rural.
La ejecución de estas instalaciones se va a traducir en una mayor colonización de nuestros montes y tierras de cultivo con macro-centrales eólicas y fotovoltaicas. Las autopistas eléctricas de REE se llevarán, así, la electricidad a los polos económicamente privilegiados del Estado, dejando en nuestros pueblos un reguero de perjuicios injustificables a cambio de migajas.

Obras en la subestación eléctrica de Platea.
Foto: Arainfo
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